lunes, 9 de septiembre de 2013

EL ARREPENTIMIENTO TRAE BENDICIONES


OSEAS 14

Ose 14:1  Vuélvete, Israel, al Señor tu Dios. 
 ¡Tu perversidad te ha hecho caer!
Ose 14:2  Piensa bien lo que le dirás,
 y vuélvete al Señor con este ruego:
 "Perdónanos nuestra perversidad,
 y recíbenos con benevolencia,
 pues queremos ofrecerte
 el fruto de nuestros labios.
hubo un tiempo cuando Israel hablaba y las naciones temblaban de miedo, pues era un pueblo poderso, porque la mano de Jehova estaba con ellos, hasta que volvieron a hacer lo malo Delante del Señor su Dios, haciéndose devotos de baal y construyendo con lajas de plata y oro, ídolos los cuales adoraban si  cesar.(Sal 115:4  Los ídolos de ellos son plata y oro,
 Obra de manos de hombres.) aun cpnociendo que dichos, no pueden oir, hablar, palpar y que semejante a ellos son los que le siguen.
esto acarreo sobre ellos desgracia y destrucción y como dijo el salmista "RUINAS" hoy en día con plata y oro el pueblo realiza tales practicas y los artesanos, herreros y otros fabrican dichos ídolos que el hombre venera creyendo que les hacen milagros, ofreciendo sacrificios y rituales a veses hasta con fines perversos
Oseas dice
Ose 13:4  "Pero yo soy el Señor tu Dios
 desde que estabas en Egipto.
 No conocerás a otro Dios fuera de mí,
 ni a otro Salvador que no sea yo.
Ose 13:5  Porque yo fui el que te conoció en el desierto,
 en esa tierra de terrible aridez.
Ose 13:6  Les di de comer, y quedaron saciados,
 y una vez satisfechos, se volvieron arrogantes
 y se olvidaron de mí.
El señor dice en este tiempo a todo su pueblo que sea fiel, no te dejes llevar por las pasiones de este mundo, aunque no adores a una imagen, sabes que aun tu tiempo se convierte en un Dios porque siempre tienes una excusa para no ir delante de la presencia de Dios, el dinero te ha hecho altivo, arrogante, a veces hasta tus amistades se convierten en lo primero cuando la prioridad es tu señor, quien te saco, de la miseria, te saco de casa de esclavitud de servidumbre, para comer en la presencia del Rey, acuérdate de el y te cuidara, te proveerá y te refrescara como el roció del cielo y te hará florecer como los lirios y echaras raíces profundas como los arboles de los Lirios...
Dios te bendiga...

autor: Geiner Pacheco

Generacion de Impacto juvenil

domingo, 11 de agosto de 2013

Las tecnologías de información y comunicación : Herramientas Tecnológicas para el evangelismo masivo cibernetico

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sábado, 20 de julio de 2013



La vida está llena de decisiones. Cada día debemos decidir qué haremos hoy, y qué quedará para otro momento. Y a veces, no importa cuán ocupados estemos, pareciera que estamos atascados en un mismo lugar; es mucha la actividad, pero no estamos yendo a ninguna parte.
Algo parecido puede ocurrir con nuestra vida cristiana, en la que constantemente tenemos oportunidades para servir. La verdad es que pudiéramos pasar cada minuto del día trabajando más duro y más tiempo para el Señor. Sin embargo, ¿es eso lo que Jesús quiere de nosotros?
Tomemos el caso de María. Vemos tres veces en los evangelios a esta hermana de Marta y de Lázaro. Curiosamente, cada vez que es mencionada se encuentra exactamente en la misma posición: a los pies de Jesús.
El Señor aprueba lo que hace, diciendo: “Sólo una [cosa] es necesaria. María ha escogido la mejor” (Lucas 10:42 NVI, cursivas añadidas).
Sin embargo, aunque su postura no cambia, su propósito sí. En cada una de estas tres escenas, María demuestra un elemento diferente de su fe:
Adoración. En Lucas 10:38-42, María está simplemente sentada a los pies de Jesús, escuchándolo. No hay ninguna actitud de apremio; por el contrario, María simplemente quiere disfrutar cada minuto con el Señor.
Fe. En Juan 11:32, vemos la reconfortante declaración de fe de María, después de la muerte de su hermano Lázaro. Ella sabía, sin duda alguna, que Jesús tenía poder aun sobre la muerte.
Honra. En contraste con la acusación de ser una “hermana perezosa” que aparece en Lucas 10:38-42, Juan 12:1-3 dice que la adoración y el ministerio van a menudo juntos. Mientras todos los demás que estaban disfrutando de la comida, sólo María entiende la seriedad de la ocasión. Guiada por un corazón rebosante de devoción, unge al Señor para Su sepultura en un acto de gracia y de humildad.
María nunca permitió que el ajetreo de la vida la distrajera de lo más importante: su relación personal con Jesús. Si alguien tomara tres instantáneas de la vida de usted, ¿sería evidente en esas fotografías su intimidad con el Señor?
Preguntas para reflexionar
En sus días más atareados, ¿pasa usted más tiempo o menos tiempo con Jesús? Diga por qué.
¿Es usted una Marta o una María? Es decir, ¿está enfocada su atención en su actividad o en su relación con Cristo?
¿Qué revelan estas instantáneas de la vida de María en cuanto a sus prioridades, su fe y su carácter?